jueves, 9 de junio de 2011

Las enseñanzas de Esopo. La zorra y el mono coronado rey


Por: Valram.
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La zorra y el mono coronado rey

En una junta de animales, bailó tan bonito el mono, que ganándose la simpatía de los espectadores, fue elegido rey.

Celosa la zorra por no haber sido ella la elegida, vio un trozo de comida en un cepo y llevó allí al mono, diciéndole que había encontrado un tesoro digno  de reyes, pero que en lugar de tomarlo para llevárselo a él, lo había guardado para que fuera él personalmente quien lo cogiera, ya que era una prerrogativa real.

El mono se acercó sin más reflexión, y quedó prensado en el cepo.

Entonces la zorra, a quien el mono acusaba de tenderle aquella trampa, repuso:

-        ¡Eres muy tonto, mono, y todavía pretendes  reinar entre todos los animales! 

Moraleja

Nunca te lances a una empresa, si antes no has reflexionado sobre sus posibles éxitos o peligros.


Saludos
Valram

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martes, 7 de junio de 2011

Las enseñanzas de Esopo. La zorra y la pantera


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La zorra y la pantera

Por: Valram.
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Disputaban otro día la zorra y la pantera acerca de su belleza.

La pantera alababa muy especialmente los especiales pintados de su piel.

Replicó entonces la zorra diciendo:

-        ¡Mucho más hermosa me considero yo, no por las apariencias de mi cuerpo, sino más bien por mi espíritu!

Moraleja:

Las cualidades del espíritu son preferibles a las del cuerpo.

Autor: Esopo, fabulista griego

Saludos
Valram


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viernes, 3 de junio de 2011

Las enseñanzas de Esopo. La zorra y el cocodrilo

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La zorra y el cocodrilo

 
Discutían un día la zorra y el cocodrilo sobre la nobleza de sus antepasados.

Por largo rato habló el cocodrilo acerca de la alcurnia de sus ancestros, y terminó por decir que sus padres habían llegado a ser los guardianes del gimnasio.

-        No es necesario que me lo digas –replicó la zorra–; las cualidades de tu piel demuestran  muy bien que desde hace muchos años te dedicas a los ejercicios de gimnasia.

Moraleja: 

Recuerda siempre que lo que bien se ve, no se puede ocultar con la mentira. 


Saludos
Valram