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jueves, 3 de noviembre de 2011

Las enseñanzas de Esopo. El león, la zorra y el ratón


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El león, la zorra y el ratón


Dormía tranquilamente un león, cuando un ratoncillo se puso a correr sobre su cuerpo.

Se despertó el león, y se movió en todas direcciones buscando a ver quien era el intruso que le molestaba.

Lo observaba una zorra, y le criticó por creer que tenía miedo de un simple ratoncillo, siendo él todo un señor león.

-- No es miedo del ratoncillo -- dijo el león--, sino que me sorprendió que hubiera un animal que tuviera el valor de pisotear el cuerpo de un león dormido.

 Moraleja:

Nunca dejes de cuidarte ni aún de las más pequeñas cosas, por ínfimas que sean.



Saludos
Valram






miércoles, 26 de octubre de 2011

Las enseñanzas de Esopo. El león, Prometeo y el elefante


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El león, Prometeo y el elefante


No dejaba un león de quejarse ante Prometeo.

-- Tú me hiciste bien fuerte y hermoso, dotado de mandíbulas con buenos colmillos y poderosas garras en las patas, y soy el más dominante de los animales. Sin embargo le tengo un gran temor al gallo.

-- ¿Por qué me acusas tan a la ligera? ¿No estás satisfecho con todas las ventajas físicas que te he dado? Lo que flaquea es tu espíritu. Replicó Prometeo.

Siguió el león deplorando su situación, juzgándose de pusilánime.

Decidió entonces poner fin a su vida. 

Se encontraba en esta situación cuando llegó el elefante, se saludaron y comenzaron a charlar. Observó el león que el elefante movía constantemente sus orejas, por lo que le preguntó la causa.

-- ¿Ves ese minúsculo insecto que zumba a mi alrededor? --respondió el elefante --, pues si logra ingresar dentro de mi oído, estoy perdido.

Entonces se dijo el león: ¿No sería insensato dejarme morir, siendo yo mucho más fuerte y poderoso que el elefante, así como mucho más fuerte y poderoso es el gallo con el mosquito?
Moraleja:

Muchas veces, muy pequeñas molestias nos hacen olvidar las grandezas que poseemos.


Saludos
Valram








miércoles, 19 de octubre de 2011

Las enseñanzas de Esopo. El león, la zorra y el asno


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El león, la zorra y el asno


El león, la zorra y el asno se asociaron para ir de caza.

Cuando ya tuvieron bastante, dijo el león al asno que repartiera entre los tres el botín. Hizo el asno tres partes iguales y le pidió al león que escogiera la suya. Indignado por haber hecho las tres partes iguales, saltó sobre él y lo devoró.

Entonces pidió a la zorra que fuera ella quien repartiera.

La zorra hizo un montón de casi todo, dejando en el otro grupo sólo unas piltrafas. Llamó al león para que escogiera de nuevo.

Al ver aquello, le preguntó el león que quien le había enseñado a repartir tan bien.

-- ¡Pues el asno, señor!
Moraleja:

Siempre es bueno no despreciar el error ajeno y más bien aprender de él.


Saludos
Valram



martes, 4 de octubre de 2011

Las enseñanzas de Esopo. El león, la zorra y el lobo


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El león, la zorra y el lobo


Cansado y viejo el rey león, se quedó enfermo en su cueva, y los demás animales, excepto la zorra, lo fueron a visitar.
Aprovechando la ocasión de la visita, acusó el lobo a la zorra expresando lo siguiente:

-       Ella no tiene por nuestra alteza ningún respeto, y por eso ni siquiera se ha acercado a saludar o preguntar por su salud.

En ese preciso instante llegó la zorra, justo a tiempo para oír lo dicho por el lobo. Entonces el león, furioso al verla, lanzó un feroz grito contra la zorra; pero ella, pidió la palabra para justificarse, y dijo:

-       Dime, de entre todas las visitas que aquí tenéis, ¿quién te ha dado tan especial servicio como el que he hecho yo, que busqué por todas partes médicos que con su sabiduría te recetaran un remedio ideal para curarte, encontrándolo por fin?

-       ¿Y cuál es ese remedio?, dímelo inmediatamente. –Ordenó el león.

-       Debes sacrificar a un lobo y ponerte su piel como abrigo –respondió la zorra–.

Inmediatamente el lobo fue condenado a muerte, y la zorra, riéndose exclamó:

-       Al patrón no hay que llevarlo hacia el rencor, sino hacia la benevolencia.

Moraleja:

Quien tiende trampas para los inocentes, es el primero en caer en ellas.


Saludos
Valram