miércoles, 12 de octubre de 2011

Las enseñanzas de Esopo. El león y el asno presuntuoso


_____________________________________________
El león y el asno presuntuoso


De nuevo se hicieron amigos el ingenuo asno y el león para salir de caza. Llegaron a una cueva donde se refugiaban unas cabras monteses, y el león se quedó a guardar la salida, mientras el asno ingresaba a la cueva coceando y rebuznando, para hacer salir a las cabras.

Una vez terminada la acción, salió el asno de la cueva y le preguntó si no le había parecido excelente su actuación al haber luchado con tanta bravura para expulsar a las cabras.

-- ¡Oh sí, soberbia -- repuso el león, que hasta yo mismo me hubiera asustado si no supiera de quien se trataba!

Moraleja:

Si te alabas a tí mismo, serás simplemente objeto de la burla, sobre todo de los que mejor te conocen.


Saludos
Valram






jueves, 6 de octubre de 2011

Las enseñanzas de Esopo. El león y el asno


____________________________________________
El león y el asno


Se juntaron el león y el asno para cazar animales salvajes. El león utilizaba su fuerza y el asno las coces de sus patas. Una vez que acumularon cierto número de piezas, el león las dividió en tres partes y le dijo al asno:

-       La primera me pertenece por ser el rey; la segunda también es mía por ser tu socio, y sobre la tercera, mejor te vas largando si no quieres que te vaya como a las presas.

Moraleja:

Para que no te pase las del asno, cuando te asocies, hazlo con socios de igual poder que tú, no con otros todopoderosos.


Saludos
Valram



 
 

martes, 4 de octubre de 2011

Las enseñanzas de Esopo. El león, la zorra y el lobo


____________________________________________
El león, la zorra y el lobo


Cansado y viejo el rey león, se quedó enfermo en su cueva, y los demás animales, excepto la zorra, lo fueron a visitar.
Aprovechando la ocasión de la visita, acusó el lobo a la zorra expresando lo siguiente:

-       Ella no tiene por nuestra alteza ningún respeto, y por eso ni siquiera se ha acercado a saludar o preguntar por su salud.

En ese preciso instante llegó la zorra, justo a tiempo para oír lo dicho por el lobo. Entonces el león, furioso al verla, lanzó un feroz grito contra la zorra; pero ella, pidió la palabra para justificarse, y dijo:

-       Dime, de entre todas las visitas que aquí tenéis, ¿quién te ha dado tan especial servicio como el que he hecho yo, que busqué por todas partes médicos que con su sabiduría te recetaran un remedio ideal para curarte, encontrándolo por fin?

-       ¿Y cuál es ese remedio?, dímelo inmediatamente. –Ordenó el león.

-       Debes sacrificar a un lobo y ponerte su piel como abrigo –respondió la zorra–.

Inmediatamente el lobo fue condenado a muerte, y la zorra, riéndose exclamó:

-       Al patrón no hay que llevarlo hacia el rencor, sino hacia la benevolencia.

Moraleja:

Quien tiende trampas para los inocentes, es el primero en caer en ellas.


Saludos
Valram